jueves, 13 de febrero de 2014

PIEL CON PIEL

Tiemblo
bajo la suavidad de tus caricias.
Mil escalofríos
recorren el eje de mi espalda
y el entramado de nervios
floreciente, late
al contacto con tu palma.
Brotan primaveras en mi vientre.
Suplican mis labios entreabiertos
sucumbir a tu suerte.
Suave tercipelo cubre mi pecho,
melocotón rojo desgrana
su deseo
de sentir tu algodón
sobre él
en el desnudo lecho.
Nada mejor
que el contacto de tu cuerpo
con mi piel.
CASI SIN QUERER

Sin saber, supe.
Sin poder, pude.
Y sin querer, quise.
Hoy
que sé
que puedo
y que quiero,
cargo a mis espaldas
con el liviano peso
(menos del que debiera)
de la sabiduría
del que en su ignorancia
quedó preso,
de la voluntad
(pese a que aún flaquea)
de quien al desánimo
cedió su aquiescencia.
Esbozaré intentos.

miércoles, 12 de febrero de 2014

ANTES DE DESPUÉS

Antes que mi piel se vuelva macilenta
y la aridez de su historia se escriba en sus pliegues,
guarda en algún rincón de tu memoria
la luz del resplandor que la ilumina al verte.
Antes que tus manos olviden
el modo de conmoverme
y te tiemble el pulso en intentos vanos,
e inermes tus dedos agoten su curso,
recorre con ellos,
lento, en su transcurso,
cada curva, cada hueco, cada espacio…
Despacio en el pecho que tu pulso agita,
suave en el vientre que tu nombre grita,
profundo en la sima oscura que palpita,
te incita y me extravía.
Desaparece entre mis piernas,
piérdete en mi deleite,
haz que me pierda yo en tu presente
y régalame olvido.
Ofusca del todo mis sentidos,
arranca a tu paso gemidos y lamentos,
suspiros y risas rasgando el silencio
que queda ya exento
de su soledad.

Antes que acabe este nuevo verano,
antes que mi pelo se vuelva entrecano
y el tiempo transforme
este amor en tirano,
pongamos a salvo de todo
el recuerdo
de este loco amor que dista,
mucho,
de estar cuerdo.



martes, 11 de febrero de 2014

JUVENTUD...

Volaban mariposas de colores.
Trenzaban sus alas piruetas...
Destellos irisados de inocencia
en manos de la niña
jugando a ser poeta.

Corrían por arroyos las estrellas
y volaba el ruiseñor
a ras del suelo;
los cantos se impregnaban
en el cielo
del manto
de lo bueno y de lo nuevo.

Brotaban manantiales
de los cántaros,
fluían los arroyos
de los sueños
por entre veredas tropicales.

Vivir era el mayor de los quehaceres...

Y mientras,
las auroras,
iban lamiendo amaneceres.

lunes, 3 de febrero de 2014

SIN ALAS

Hoy duelen de nuevo
los silencios,
y el eco del propio pensamiento
rebota sonoro
en el vacío del sentimiento.
Hoy supuran
las viejas cicatrices
sin sutura
sus fétidos humores.
Hoy la desolación
asola de nuevo la soledad
en susurros silentes.
Y la sal de las lágrimas
sabe a bálsamo dulce
frente a tanto dolor.
Ya no asomará
la luna a saludarme
con su polvo de estrellas
salpicando el índigo y cobalto
que pintaba mis noches.
Ni veré caballitos de mar,
ni caracolas,
ni sirenas 
cabalgando a lomo de las olas.
No trotarán los unicornios,
ni crecerán las amapolas
en los yermos campos 
del desconsuelo.
Ya no hay aves fénix 
que me alcen al vuelo.