miércoles, 29 de octubre de 2014

LLENANDO EL VACÍO

Podría vivir sin tus besos
porque sé que tus labios acarician
mi nombre
entre los versos desgarrados de tu guitarra.

Podría vivir sin tu mirada
clavada en la mía,
porque sé que tus ojos encuentran
la curva de mi espalda y la doblez de mi codo
en cualquier camino
 y en cada recodo que recorre tu mirada.

Podría vivir sin tus caricias
porque sé
que tus manos me dibujan 
en cada círculo que trazas en el aire
y las líneas sobre renglones torcidos 
son las cicatrices de mi alma.

Podría sobrevivir
a la ausencia;
sobrellevar
el olvido,
ser flor sin mariposa
y pájaro sin nido.
Podría alimentarme
del olvido,
subsistir de recuerdos,
respirar el sonido
del eco asonante
de un dolor encendido.

Podría vivir sin ti
pero no sin tu amor
llenando el vacío.

MORIRÍA SIN TI

Respiro,
porque tú eres aire
y así permaneces dentro de mí.

Pienso,
para que tu imagen
se abra paso entre el caos
de mis sentimientos.

Como,
porque esta locura
es mi único sustento.

Ya lo ves,
eres aliento,
pensamiento
y alimento.

Moriría sin ti.

INCERTIDUMBRE

INCERTIDUMBRE 

Ayúdame a encontrar
en el rincón de los amores perdidos
la fuerza
que errante en su camino, 
doblegó su voluntad
e hizo suyo el yugo de un destino vacío.

Rebusca
en los recuerdos
que el tiempo fue tiñendo en blanco y negro,
los colores del cuadro
-que en esbozos prendido-
nunca pudo pintar 
mi pincel desvaído.

Que tus ojos me guíen,
que tus manos me lleven 
lejos de este lugar,
y mi cuerpo se deje
llevar por tus manos,
mientras yo, 
sólo escucho 
al oído
el sonido del viento 
susurrando te amo.

Ayúdame a escapar,
ayúdame a quedarme, 
ayúdame a olvidar
-no dejo de soñarte-
 y el sueño me hace daño.
Y el olvido es recuerdo
de un intento futil 
de escapar al engaño
de querer olvidar.

Ayúdame a ser fuerte,
a vivir cada día
que pasa,
con la mirada al frente
y a la espalda un pasado 
que desgranó su suerte.

¿Qué pudiera yo hacer
por dejar de quererte?

miércoles, 16 de abril de 2014

Eres...

Mis mañanas empiezan
al son de tus acordes.
No hay distancias ni espacios
entre mi yo y tus canciones.
Te escucho a voz en grito,
te siento en mi silencio;
presiento tus caricias
cuando me roza el viento.
El sol es tu mirada,
su luz es el reflejo de mi alma
enamorada.
La lluvia son tus besos
cubriendo los centímetros
de este cuerpo y su anhelo,
cada gota, ambrosía
que colma mi desvelos,
cristales de arcoíris
pintando cuadros nuevos.
Un rayo en la tormenta
es el fuego que prende
y alimenta tu ausencia y mi deseo.
Eres el blanco de mi primavera,
que sueña entre perfumes de azahares.
Eres el verde esperanza de todas mis quimeras.
Eres océanos y mares.
¡Eres mi vida entera!

lunes, 24 de marzo de 2014

MIL PORQUÉS

¿Por qué
si me emociona el azul del cielo,
sólo sé cantarle al desaliento?
¿Por qué
me empeño en el desamor,
si es mi corazón tan  generoso
que regala a su paso sus latidos?
¿Por qué
la rima fácil,
las aliteraciones y los ripios,
si mi prosa es rica,
y son las palabras
las que atesoran mis emociones?
¿Por qué
encerrarme en endecasílabos,
si el Universo es infinito?
¿Por qué
yo misma me limito a una lágrima,
a una gota de rocío,
a un charco en un erial,
a exiliarme en el vacío de mi soledad,
si el mundo es el testigo
de mi río?
¿Por qué
me inflijo este castigo
si me crecen las alas
cuando escucho al viento
susurrar mi nombre;
cuándo voy más allá de los horizontes
y las barreras,
y arrastro a un ejército
y conquisto fronteras inimaginables?
¿Por qué
me lamento
con el son de un verso
si soy ave fénix
que eleva su vuelo?

viernes, 21 de marzo de 2014

BLANCO Y NEGRO


Eres mi hogar,
donde reposan mis libros viejos
y el sofá guarda la huella de mi codo.

El lugar
en que me pierdo,
me reencuentro
 y me acomodo.

Donde el olvido
se hace nuevo
y vuela el tiempo.

Donde no hay miedo,
ni dolor,
ni sufrimiento
sin su silencio.

Eres la ceniza
de pasiones desgastadas,
dispersa en fuegos nuevos;
el rescoldo
que se niega a extinguirse.
El ascua que espera otro leño.

Eres mi hogar
y mi destierro.

SOY CANTO DE TINIEBLA

Me duele el sol de la mañana,
porque soy oscuridad
y me desdibuja.
Porque sólo sé ser  yo
entre  la penumbra
y las sombras teñidas por la luna.

Me duelen las auroras sonrosadas,
porque visto de índigos y añiles
con reflejos de estrellas plateadas.
Y el oro de las albas me deslumbra.

Me duelen los días luminosos
que roban mis grises más plomizos.
Me duele el rayo en la tormenta.
Me duelen las nuevas primaveras.
Me duele la mañana y su promesa.

Soy fruto de la noche.
Soy canto de tiniebla.